El suicidio en adolescentes

Actualmente, el suicidio es un grave problema de salud pública que se encuentra muy presente en el día a día de la sociedad y que afecta a muchas personas y familias cada año. Según los datos recogidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el suicidio es una de las principales causas de muerte entre los adolescentes de 15 a 19 y, además, la tercera entre los 15 y 24 años.

¿Qué se entiende como comportamiento suicida?

El comportamiento suicida no solo hace referencia a la acción de una persona de acabar con su vida, sino que conlleva una serie de pensamientos, comportamientos y acciones relacionadas con el deseo de la propia persona de acabar con su vida. En este comportamiento es importante diferenciar diferentes aspectos:

  • La ideación suicida se refiere a los pensamientos continuados o ideas que tiene la persona sobre la muerte. Pueden ser transitorios y no siempre terminan en la realización de la acción, pero la ideación suicida es un claro indiciador de la existencia de un elevado sufrimiento y en muchas ocasiones, resulta el primer paso dentro de los comportamientos suicidas.
  • El intento suicida aparece cuando la persona trata de llevar a cabo el suicidio. No siempre conlleva la muerte de la persona, pero sí que indica que la persona que lo ha llevado a cabo tenia intenciones evidentes de acabar con su vida.  En estos casos, es importante tener en cuenta que, seguramente, la persona este tratando de pedir ayuda de manera indirecta ya que se encuentra en una situaciones de desesperanza muy elevada.
  • Por último, se encuentra el comportamiento suicida no fatal, que supone acciones que realiza la persona sin intención directa de morir pero que conllevan un peligro muy elevado como, por ejemplo, las autolesiones. Aunque estas no son consideradas intentos de suicidio, reflejan un claro sufrimiento en la persona que, con el paso del tiempo, si no se tratan de manera adecuada pueden conllevar comportamiento suicida.

Por lo tanto, es importante entender que el comportamiento suicida no es un acto aislado ni una decisión que tomen las personas de manera repentina, sino que, en muchas ocasiones, viene dado por un cúmulo de problemas y dificultades a las que la persona únicamente es capaz de hacer frente de esta manera. En estos casos, el sufrimiento que padecen en el día a día es mayor que lo que pueda suponerles la muerte y ven esto como la única salida de la situación en la que se encuentran.

¿Qué lleva a las personas a querer suicidarse?

Pueden existir diferentes motivos que lleven a las personas a querer acabar con su vida, variando, dependiendo de la persona. No obstante, se pueden destacar algunos factores de riesgo como los más comunes en estos casos:

  • Una situación familiar en la que algún miembro de la familia haya tratado de suicidarse o padezca trastornos psicológicos.
  • Sufrir acoso escolar o bullying, ya que esto puede conllevar en los niños sentimientos de tristeza, soledad y desesperanza.
  • Orientaciones sexuales que puedan suponer acoso o aislamiento en el colegio o instituto.
  • El abuso de sustancias como el alcohol o las drogas.
  • Experiencias traumáticos a lo largo de su infancia como abuso, negligencia o fallecimientos de familiares.
  • Intentos anteriores de suicidio.

Todas estas situaciones pueden incrementar la vulnerabilidad de las personas para llevar a cabo comportamientos suicidas por lo que es necesario prestar atención a las señales que aparecen. Dentro de estos signos de alarma se pueden encontrar:

  • Sentimientos verbalizados de desesperanza o deseos de acabar con su vida
  • Niños que presentan un aislamiento social significativo
  • Cambios muy drásticos en los comportamientos
  • Pérdida de interés en actividades sociales
  • Descuido de la apariencia física
  • Autolesiones o conductas que puedan poner en riesgo su salud

¿Cómo podemos ayudar si nos encontramos ante estos comportamientos de un conocido?

El suicidio en adolescentes es un problema que está muy presente en el día a día y es importante que todas las personas sepan como ayudar a sus conocidos si detectan que se pueden estar dando conductas que pueden poner en peligro sus vidas o incluso acabar con ellas. Es muy importante actuar de una manera rápida pero siempre intentando que esta no resulte perjudicial, para ello se puede actuar de diferentes maneras:

  • Haciendo que la persona se sienta escuchada sin juzgarla.
  • Validando sus sentimientos y haciéndole ver que no está solo.
  • Ayudándole a mantener un circulo social fuerte que le permita sentirse apoyado.
  • Reduciendo al máximo posible el acceso a recursos que pueda utilizar para hacerse daño.

No obstante, a veces estas estrategias no son suficientes para tratar los comportamientos suicidas por lo que es necesario recurrir a profesionales de la salud mental como psicólogos o psiquiatras que ayuden a tratar estas posibles conductas de una manera más adecuada.

Además, también es importante saber que ante la posibilidad de que algún familiar, conocido o uno mismo sufra un grave riesgo de suicidio, existe la Línea 024 de atención a la conducta suicida. Esta línea brinda atención las 24 horas del día para personas con pensamientos o ideaciones suicidas, así como a familiares o personas cercanas.

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